La historia del PERU INCA – LA CONQUISTA DEL IMPERIO INCAICO

La historia del PERU INCA – LA CONQUISTA DEL IMPERIO INCAICO

La historia del Perú relata que los españoles arribaron cuando el Imperio Inca pasaba por un momento de decadencia y utilizando los instrumentos de la técnica europea no tardaron en aniquilar la resistencia de los incas. Hubo diversos facto­res que incidieron en la caída, diríamos fácil del otrora famo­so Imperio.

A la muerte de Huayna Cápac no se estableció con claridad quién debería suce­derle en el trono. Fue así como sus hijos Huáscar y Atahualpa comenzaron a dis­putarse el poder. Surge lo inevitable y la guerra fratricida desarrolla. La suerte de Huás­car fue adversa. Fue vencido y tomado prisionero; la nobleza cuzqueña es diezmada por el ejército de Atahualpa. El im­perio incaico se desangra; está dividi­do, momento preciso en que llegan los extranjeros, por lo que se ven favorecidos. El Imperio de los Incas llegaba a su fin. Que­daba sí el ejemplo para la posteridad, que reino dividido es presa fácil a cualquier sometimiento.

Otro de los factores que favoreció a los españoles fue sin duda algunas palabras de Huayna Cápac antes de morir. Diría él que hombres descono­cidos, de tez blanca, llegarían a estas tierras y deber nuestro atenderlos. Su pronóstico, por venir de su persona, influyó poderosamente en el ánimo de los soldados y es así como no hubo resistencia. Un número reducido de soldados españo­les tomó en su poder el Impe­rio Inca.

el imperio incaico-conquista del imperio inca-1

el imperio incaico-conquista del imperio inca-1

“Como uno de aquellos contrastes del destino, mien­tras Atahualpa, gozoso de su triunfo, esperaba la llegada de su hermano Huáscar para juz­garlo, se cernía sobre él una nueva amenaza ya que había sido vaticinada por sacerdotes y adivinos: hombres descono­cidos llegaban al Perú y se acercaba a su fin el reinado de los Hijos del Sol. Precisamente en su hora de mayor gloria, y cuando todos los generales felicitaban al triunfador Ata­hualpa, uno de sus capitanes no participaba en esas manifes­taciones de alegría. Extrañado el inca preguntó a Chalco, cuál era la causa de su melancolía y de su profunda tristeza, y éste le respondió: Señor, yo he observado la última noche los astros y he visto en ellos el presagio de una gran calamidad. De qué te servirá haber vencido y hecho prisionero al descendiente del gran Manco Cápac; tú has de experimentar la misma suerte. Tú ya no caerás en manos de Huáscar, de quien como hermano tuyo podías esperar alguna misericordia. Caerás en manos de extranjeros feroces que derro­tarán tus ejércitos y acabarán por darte muerte. ¿Ves la causa de mi dolor?

Sin dar importancia a las palabras del capitán Chalco, Atahualpa se dirigió a Cajamarca para encontrar en sus aguas termales el necesario descanso de tan sangrienta lu­cha. No esperaba él que éste sería su último viaje come soberano y señor de la tierra del sol.

Cabe esta pregunta: ¿Acaso no influiría en el ánimo de los guerreros el presagio de Chalco?

Tan seguros estaban de la presencia de foráneos que Huáscar, antes de morir, excla­mó: “Yo he sido poco tiempo señor de la tierra, y menos lo será el traidor de mi hermano, por cuyo mandato muero; ya lo matarán como a mí me matan”.

La historia del PERU INCA – LA CONQUISTA DEL IMPERIO INCAICO